3 ideas fáciles para hablar de ti y de tu trabajo en redes

Cuando se trata de promocionar tu propio negocio en redes sociales, un gran error es hacerlo de manera demasiado directa, aparecer diciendo lo típico de «me paso por aquí para contarte que tengo este producto por x€» o «esta semana estamos de rebajas» donde lo único que se recibe es «compra compra compra» y lo que genera en el posible cliente solo son ganas de huir.

Pero si lo piensas, en realidad vender puede parecer y sonar de formas diferentes.

Hoy aquí quería que tratásemos el tema de la venta sin vender, o de vender constantemente sin necesidad de hablar de dinero ni de mencionar la palabra «comprar».

Teniendo esto en mente, te voy a compartir 3 formas de hablar sin esfuerzo sobre tu negocio en tus historias TODOS LOS DÍAS.

Vamos allá ✨

Comparte tu agenda diaria

Cómo: piensa en las tareas, recados y eventos que tendrá lugar durante tu día, tanto personales como profesionales, y compártelos.

Haz una foto de ti misma, graba un video o un timelapse de ti misma (por ejemplo, en tu escritorio, trabajando con el ordenador o escribiendo en tu agenda), o incluso usa una foto o un video antiguo de ti misma que ya esté en tu móvil y revívela.

Nota: ¡no es necesario que aparezcas en la foto o en el vídeo! Podrías hacer una foto al cielo, a tus pies mientras caminas sacando a tu perrete, una foto de tu taza de café desayunando… esa es la idea.

Después sobre la foto, en el story, escribe los puntos principales del día. Por ejemplo, podrías enumerar: reunión con un cliente, grabación de un nuevo capítulo del podcast, trabajar en una presentación para la próxima semana para un nuevo cliente, partido de padel contra fulanito, ver el último capítulo de The Bear.

Por qué va a funcionar: esta es una de las formas más fáciles de incorporar lo que haces de forma informal y concisa para generar conciencia y estar en la mente de tu cliente. Es posible que alguien no sepa lo que ofreces/haces/vendes, pero simplemente mencionarlo en tu planificación diaria genera conciencia inmediata sobre ese servicio o producto en particular que, de otro modo, alguien no tendría.

Comparte un detrás de las cámaras

Cómo: comparte algo que estás haciendo, en lo que estás trabajando, practicando, estudiando, preparándote, etc. en relación con tu negocio.

La imagen o el vídeo dependerá de lo que estés haciendo específicamente. Por ejemplo, si tu empresa vende servicios de mentoria 1:1 con un cliente, la imagen debería mostrarse en una llamada con tu cliente (aunque en el vídeo solo salgas tú y no tu cliente, a menos que esté de acuerdo).

Si tu negocio es de venta de productos y realizas pedidos, algo muy guay es mostrar  la preparación y el embalaje de algún pedido. Es importante agregar texto a esta imagen o vídeo para dar contexto a lo que estás haciendo. Por ejemplo: «¡Terminada la primera mentoria de hoy con un cliente en la que dedicamos 90 minutos a idear su estrategia de contenido para los próximos 6 meses!».

Por qué va a funcionar: algo maravilloso de las redes sociales es que permiten a las personas participar en el viaje, el proceso y el día a día de los demás. No se trata sólo del brillante resultado final, sino también de los pasos y momentos que hay detrás. Darle a la gente la oportunidad de poder vivir ese proceso contigo es una forma de conectarse a nivel humano y brindarles una idea del trabajo de lo que haces.

Decir o escribir: “mis clientes”, “mis alumnos…”

Cómo: cuando compartas temas relacionados con tu negocio, incorpora en las frases a “mis clientes”, “mis alumnos…” (lo que sea relevante para ti) en lo que dices o escribes.

Por qué va a funcionar: suena simple, pero al decir “mis clientes”,  “mis alumnos…” etc, implica que TIENES clientes, TIENES estudiantes. Es posible que alguien desconozca por completo tus servicios, pero al decir o escribir “mis clientes”, se envía una pequeña señal a su cerebro de que tienes algún tipo de servicio/curso/programa/taller y además también funciona como testimonio.

Por ejemplo: digamos que colocas un sticker de preguntas y dices «pregúntame cualquier cosa». Alguien contesta con una pregunta y tú, en lugar de simplemente lanzarte a la respuesta, si es relevante, puedes decir o escribir algo como: “estaba hablando de este tema exacto con mi cliente y esto es lo que les dije…”

 

Al final lo que vas a hacer es com par tir información, prueba social, testimonios, usos de tu producto o servicio, la experiencia del cliente cuando lo reciba, todo el trabajo que hay detrás, el cariño con el que creas, tu vibra a la hora de tener una sesión online… y eso amiga, estará vendiendo también.

¿Qué me dices? ¿Te animas a probar alguna de estas ideas?

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